Antonio Manuel Moreno, Madrid, 1972. (Antonio eMe)

 

Desde entonces llevo dando guerra en este plano. Enredado en cientos de tramas e historias, paso las horas escribiendo, dando vida a personajes que, la mayoría de las veces, nada tienen que ver conmigo, con este tipo apocado y taciturno por el que me tengo. Escribo porque lo necesito igual que respirar, aunque esto último tal vez sea algo menos necesario que lo primero. He tocado la poesía, el relato corto y el teatro antes de llegar a la novela, lugar al que me asomo por primera vez, con más miedo que vergüenza, con la obra «Saltando sobre los charcos». Una historia de realidad generacional que aborda (como lo hace el resto de mi producción literaria) el peso y el paso del tiempo y de la vida sobre la actual condición humana, procurando seguir la vieja máxima de que «El escritor debe ser un cronista de su tiempo». Y eso, sin más, es lo que humildemente pretendo.